CONTIGO EN LA DISTANCIA: LA PRÁCTICA TUTORIAL EN ENTORNOS FORMATIVOS  VIRTUALES

María Teresa Martínez

Stella Maris Briones

Universidad Nacional de Salta, Argentina

RESUMEN

Este trabajo aporta algunas reflexiones acerca de las tutorías en la formación universitaria de postgrado. Se propone la discusión acerca de los siguientes ejes: las configuraciones que adquiere la práctica pedagógica tutorial en la particularidad de los entornos virtuales; las competencias específicas -previas o adquiridas- requeridas para el desempeño del tutor; las características que asume el control de la enseñanza virtual y su incidencia en la práctica tutorial; el papel que juega la evaluación en las reglas de intercambio académico entre tutor y alumno; los desafíos que debe enfrentar un docente que trabaja en  la enseñanza presencial para adaptar su práctica al espacio complejo e inacabado de la red.

Se analiza el entramado generalmente conflictivo en el que se despliegan las prácticas tutoriales vinculado con la posición que ocupa el tutor, la complejidad de los saberes requeridos para el desempeño que debe ampliar sobre la base del núcleo formativo aprendido y el perfil ideal para sus funciones demandadas socialmente.

Palabras clave: práctica pedagógica tutorial en entornos virtuales, competencias específicas para el desempeño del tutor.

ABSTRACT

This paper develops some ideas about the place of tutors in post-degree courses in virtual environment. The discussion sets out the following topics: the specific configurations that tutorial practice in virtual surroundings acquires; the specific-previous or acquired skills for the tutor’s performance; the characteristics assumed by the control of virtual education and its incident in the tutorial practice, the position played by evaluative rules of academic interchange between tutor and student; the challenges face by tutors when work in conventional teaching to adapt its practice to the complex and unfinished space of the network.

The conflicting framework in which the tutorial practices take place is analyzed related with the position that the tutor occupies, the knowledge required for the performance which must be on the base of his/her formation and the ideal profile for their functions socially demanded.

Keywords: tutorial practice in virtual surroundings acquires, the specific -previous or acquired skills for the tutor’s performance.

1. Las tutorías presenciales en el sistema universitario

A lo largo de la historia se desarrollaron distintos modos de intervención tutorial en la universidad que dejaron sus huellas en las tutorías de los sistemas de educación a distancia actuales.

Desde sus orígenes,  la función tutorial en el ámbito universitario estuvo vinculada a una función eminentemente educativa, definida como una función de acompañamiento, de seguimiento y apoyo al estudiante en su proceso de personalización del aprendizaje en sentido holístico e integral  y  el desarrollo de las competencias tanto a nivel personal como profesional (Lobato, 2003).

El sistema de tutoría individualizada de las universidades anglosajonas, por ejemplo, centró su atención en una educación tendiente a asistir al alumno en todo lo relacionado con su formación personal, social y académica. Este tipo de tutpría se caracteriza por:   una estrecha relación entre el tutor y el alumno, a lo largo de toda la carrera (relación que en muchos casos continuaba luego de terminada la carrera); la supervisión del aprendizaje a través de procesos evaluativos; la participación activa del alumno, con una actitud crítica en la adquisición de los conocimientos.

El sistema de tutoría en grupo de origen canadiense y que se extendió luego a Francia en la década de los 90,  se caracteriza por una intencionalidad eminentemente preventiva ante probables situaciones de fracaso de los estudiantes; focaliza su atención en mantener la motivación de los alumnos, el desarrollo de estrategias de trabajo universitario y  de habilidades sociales y comunicativas. En sesiones frecuentes se planifican actividades interdisciplinarias tendientes al desarrollo de habilidades y estrategias en los alumnos, con la participación activa en debates. Los tutores tienen una formación específica,  aunque no son precisamente los profesores que desarrollan las materias ordinarias.

Las conocidas tutoría entre iguales consiste en el entrenamiento especializado  de un alumno que, bajo la supervisión de un profesor, presta ayuda individualizada a su par.  En el mundo educativo de hoy, este tipo de tutorías se extendió ampliamente  y  son objeto de permanente investigación.                

Por último, mencionamos las tutorías de asignatura que actualmente  se desarrollan en varias universidades del mundo y en otros niveles del sistema educativo. Cada profesor es tutor (mentor) de un alumno o grupo; la finalidad de la tutoría es asistirlo en todo lo referente a la comprensión de la asignatura,  revisar los exámenes y brindar asesoramiento para el desarrollo de trabajos prácticos propuestos en la misma.  

La tutoría, en sentido amplio del término, se encuadra en una concepción de “relación de ayuda” (Giordani cit. Lobato, 1997); ayudar es el acto de promover en una persona un cambio constructivo en el comportamiento, ayudar a descubrir nuevos aspectos y nuevas posibilidades en sí mismo, estimular el uso de sus propios recursos y hacer posible un mayor grado de control personal en la actividad a desarrollar. Por tanto,  la relación de ayuda consiste en la promoción del proceso de aprendizaje andamiado por la relación interpersonal;  una relación, en definitiva, educativa. La tutoría como vínculo de ayuda comporta una pedagogía del acompañamiento. La concepción antropológica de acompañamiento nos da la categoría de encuentro, entendido como hallazgo y relación, basado en el diálogo, similar al modo en que Sócrates desarrollaba su metodología didáctica, la mayéutica, con sus alumnos. El acompañamiento es mediación  en cuanto posibilita la toma de conciencia personal acerca de  cómo se va construyendo el aprendizaje  y favorece el desarrollo de actitudes y conocimientos científicos en el estudiante. El acompañamiento establece una relación de trabajo para colaborar en el proceso de búsqueda y construcción del saber científico y de la competencia profesional del acompañado (Lobato, 1997). 

En el escenario de la tutoría presencia, en la cual el vínculo se establece “cara a cara”, en una sincronía espacio-temporal,  la confianza mutua entre tutor y alumno es condición de posibilidad del encuentro, siendo fundamental la  acogida y la escucha.

2. Las tutorías en los entornos formativos virtuales

La necesidad de anticipar y concretar previamente   las decisiones sustanciales del currículum  (fase pre-activa de la enseñanza) distingue la educación a distancia de la práctica educativa presencial. Antes de comenzar con la fase interactiva, toda la propuesta de enseñanza se halla decidida y cristalizada en materiales ya producidos (Watson, 2004; Martínez, 1993). En la etapa inter-activa los profesores/tutores son los encargados de acompañar el aprendizaje, contextualizar la enseñanza, adecuando las intervenciones didácticas y comunicacionales a las características singulares de los alumnos que atienden, a fin de facilitarles la comprensión  (Watson, 2004). Las decisiones organizativas, didácticas y comunicacionales, tendrán que ver con el proyecto pedagógico y político que sustenta la propuesta educativa.

Todo lo dicho hasta ahora no parece cuestionar que la práctica tutorial es una práctica de enseñanza. Sin embargo, dentro de una concepción tradicional de educación a distancia,  se sostenía que el tutor no enseñaba, considerando enseñar en el sentido de trasmitir información o estimular la aparición de determinadas conductas (Maggio, en Litwin 2000). En ese marco,  el lugar de enseñanza quedaba delegada a los materiales autosuficientes, fuertemente estructurados, con una propuesta de evaluación coherente con esa perspectiva. La función del tutor era la de asegurar el cumplimiento de los objetivos previstos. “Donde la modalidad se definía por la mediatización, la autosuficiencia de los materiales y el autodidactismo, se asumió que eran los materiales quienes enseñaban y el lugar del tutor fue desplazado por el de un “acompañante” funcional para el sistema” (Maggio en Litwin, 2000: 139).

Dentro de las perspectivas actuales, producto de las investigaciones en el área de la Didáctica y de la Psicología del Aprendizaje, entre otras, a partir de 1980, el énfasis puesto en la trasmisión de la información y el cumplimiento de los objetivos conductuales fue reemplazado por el apoyo a la construcción del conocimiento y por la importancia otorgada a los procesos reflexivos y la comprensión lectora específicamente (teniendo en cuenta que el medio predominante en esos momentos era el material impreso). En este marco,  el docente y/o tutor genera propuestas de actividades para la reflexión, apoya su resolución, sugiere fuentes de información alternativas, ofrece explicaciones, favorece los procesos comprensivos; es decir, guía, orienta, ofrece andamios, y en ello consiste su enseñanza.

Las funciones estipuladas históricamente para el tutor del tipo “guía”, “orienta”, “apoya”, “acompaña”,  tendrán sentido en cuanto queden referidas a la promoción de una comprensión genuina y profunda de los conocimientos. Esta se convierte en un compromiso que debe asumir tanto el profesor como el tutor en un sistema a distancia, bajo el convencimiento de que la interacción de los estudiantes con los materiales resulta, en todos los casos, insuficiente.    

3. Particularidades de la función tutorial en los entornos formativos virtuales

Actualmente, con el desarrollo de las nuevas tecnologías,  los saberes escapan de las aulas y de la autosuficiencia de los materiales preparados para la educación a distancia; el conocimiento aparece diseminado (des-localización) y se dispersa de los lugares y los tiempos legitimados socialmente para su distribución (des-temporalización).

Los nuevos espacios para la educación a distancia  que promueve la red, las plataformas que posibilitan la interactividad múltiple entre los miembros de la comunidad virtual, los textos con estructura  hipertextual y multimedial, los distintos enlaces que descentran las fuentes de información, el desanclaje de la forma y el contenido, hacen que el tutor deba realizar su tarea en un espacio complejo, imprevisible e inacabado.

La acción tutorial constituye un nexo interactuante entre la organización general del sistema y los alumnos; trata de captar expectativas,  necesidades, intereses e intervenir en  los procesos formativos. Su función principal apunta a colaborar en la superación de obstáculos de orden  cognoscitivo y afectivo e intervenir frente al  posible desánimo que puede producir la  distancia, en la búsqueda de que la individualización no se convierta en aislamiento.

La función tutorial se despliegla  fundamentalmente como guía que posibilita sostener, orientar al alumno, pero en última instancia supone encauzar o dirigir el curso del desarrollo en un cierto sentido, establecer un rumbo y acompañarlo, mantenerlo erguido. 

El profesor/tutor es lo que dicen las clases virtuales; está presente en el diseño pedagógico, en las clases y/o en los materiales que ha producido, en la rutina de aparición en distintos espacios de la red en una frecuencia determinada; es la respuesta escrita a las preguntas o situaciones planteadas a los alumnos; es la devolución “escrita” luego de una instancia de evaluación; es el contenido; “el profesor es el texto” en alguna medida y no sólo “mediador” y es también el tono de los mensajes y  el tiempo que demora en responder. “La ausencia física del profesor, al tiempo que neutraliza, disminuye la tensión imaginaria, en tanto son menos las oportunidades para la confrontación especular, aumenta las chances de un encuentro del alumno con sus propias ideas” (FLACSO, 2002: 27). 

Las respuestas que da el profesor a las preguntas de sus alumnos,  al estar diferidas en el tiempo, permite a éste descentrarse de los efectos inmediatos de esas producciones y neutralizar la tensión que pueden producir los desajustes entre las expectativas y la producción del alumno, para centrarse más en los procesos de apropiación del conocimiento. La comunicación a través de la escritura y su apelación a la lectura por parte del alumno, sin la intervención directa del profesor, puede favorecer relaciones entre las ideas propuestas y la reflexión sobre los conocimientos previos y las propias experiencias. “Podría argumentarse que si bien la ausencia de contacto personal entre docentes y alumno requiere una adaptación adicional, el intercambio escrito  y diferido permite que las intervenciones de alumnos y docentes sean más reflexivas que la participación espontánea en las clases presenciales” (FLACSO, 2002: 30). En este contexto en el que los profesores/tutores reciben múltiples relatos de sus alumnos, es importante preguntarse cómo los leen y cómo la multiplicidad de interpretaciones “abre un juego en el que la identidad de los alumnos se confronta, se desestabiliza y se transforma” (FLACSO, 2002:30) 

En la comunidad virtual  las interacciones se intensifican fundamentalmente en el  Foro, espacio con múltiples posibilidades de interacción, que favorece un juego de relaciones y la construcción social de significados a través de formas de interacción y colaboración.  

El foro  está pensado para generar una situación de discusión e interacción entre los participantes, alrededor de distintas problemáticas, desde diferentes  posicionamientos. En ese contexto desafiante,  los tutores actúan, la mayoría de las veces, como  moderadores de las intervenciones de los alumnos.   Los alumnos son requeridos para plasmar sus perspectivas personales, escribir y fundamentar su propio pensamiento; para atender las intervenciones del moderador que dan lugar a nuevas reflexiones y sienten necesidad de reconocimiento por parte del tutor  de la diversidad de formas de pensar y decir.  

4. Para concluir: algunos interrogantes

La función tutorial en entornos formativos virtuales plantea desafíos nuevos para la práctica docente; se reclama docentes que,  además del dominio de la disciplina objeto de transmisión,  posea el dominio de competencias técnicas y apertura para atender a múltiples demandas,   para poder trabajar en estos espacios formativos signados, aún  más, por la incertidumbre y la complejidad. 

La función del tutor se desarrolla en un entramado generalmente conflictivo, en el que se despliegan las prácticas tutoriales,  vinculado con la posición que ocupa el tutor, la complejidad de los saberes requeridos para el desempeño que debe ampliar sobre la base del núcleo formativo aprendido y el perfil ideal para sus funciones demandadas socialmente (Coria, 2003).

Se plantean múltiples interrogantes acerca de la función tutorial en estos nuevos entornos formativos, en contextos educativos específicos,  a los cuales pretendemos continuar  respondiendo desde la  investigación:

-   ¿Cómo se  construye la  “identidad” en los intercambios virtuales entre tutor y alumnos, y de los alumnos entre sí?

-   ¿Cuáles son los estilos comunicativos predominantes en los espacios interactivos?

-   ¿Cuál es la estructura y dinámica de las interacciones?

-   ¿Cómo se construyen los vínculos pedagógicos en una instancia de formación virtual?

-   ¿Qué estrategias se utilizan  para establecer relaciones personales  y sociales del tutor con los alumnos y de los alumnos entre sí?

-   ¿Qué imágenes tienen los alumnos acerca de los tutores en estos espacios de formación y cuál es la estabilidad de esas imágenes o percepciones que se van construyendo a lo largo de todo el proceso tutorial?

-   ¿Cuáles son los desafíos que debe enfrentar un docente que trabaja en  la enseñanza presencial para adaptar su práctica al espacio complejo e inacabado de la red?

-   ¿Cuáles son los saberes técnicos, tecnológicos, cognitivos, disciplinares, relacionales,  requeridos para el desempeño como tutor en los entornos virtuales?.

-   ¿Qué conflictos se suscitan entre el núcleo formativo aprendido y las nuevas formas de mediación requeridas  en la enseñanza virtual?;

-   ¿Cuál es la  percepción  que el tutor tiene de sí mismo y de su práctica en los nuevos entornos?

-   ¿Cuál es el lugar que ocupa el tutor en el entramado de la estructura jerárquica de relaciones que se establecen en la enseñanza universitaria virtual?

-   ¿Cuáles son las relaciones entre tutor y  contenidos en el caso en que el tutor no sea el autor de los materiales? ¿Cuál es la relación entre profesores y tutores?

-   ¿Cuáles son las características que asume el control de la tarea del tutor en la enseñanza virtual? ¿Cuál es su incidencia en la práctica tutorial?

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